El certificado es lo último que recibe un asistente y, muchas veces, lo único que conserva del congreso. Para un profesional de la salud también es un documento que presentará ante su empleador o en un proceso de recertificación. Un nombre mal escrito o un número de créditos que no coincide con lo aprobado se convierte en un trámite para el asistente y en una fila de correos para la sociedad.
Esta guía separa dos temas que suelen mezclarse: qué hace verificable a un certificado, y quién otorga los créditos de educación médica continua (EMC) que el certificado menciona.
Quién otorga los créditos de EMC
Los créditos los asigna la entidad acreditadora que corresponda. Según el país y la especialidad, puede ser un consejo, un colegio profesional, una universidad o la propia sociedad, si está autorizada para hacerlo. La plataforma con la que se organiza el evento no otorga créditos, y el comité organizador tampoco puede fijarlos por su cuenta si no es la entidad acreditadora.
La acreditación se solicita con anticipación, normalmente con el programa, los objetivos, los ponentes y la duración de cada actividad. Antes de enviar la solicitud, pregunte por escrito:
- Qué documentos pide y con cuánta anticipación a la fecha del evento.
- Cómo se cuentan las horas: si incluyen recesos, talleres o la sesión de pósters.
- Qué asistencia mínima exige y cómo debe demostrarse.
- Qué texto debe figurar en el certificado, y si lleva un número o código de aprobación.
- Durante cuánto tiempo hay que conservar los registros de asistencia.
Mientras la aprobación no llegue, no anuncie un número de créditos. Puede decir que la acreditación está en trámite. Prometer créditos que después no se aprueban obliga a corregir certificados ya emitidos y abre reclamos difíciles de cerrar.
Qué debe llevar el certificado
Además de lo que exija la entidad acreditadora, un certificado de congreso suele incluir:
- El nombre del asistente tal como quiere que aparezca, con tildes y con ambos apellidos si los usa.
- El nombre completo del evento, la edición, las fechas y la ciudad.
- El tipo de participación: asistente, ponente, moderador, autor de póster o instructor de taller.
- Las horas o los créditos, escritos exactamente como fueron aprobados.
- Las firmas de las autoridades del evento.
- Un código único de verificación, con un enlace o un código QR para comprobarlo.
Pida a los inscritos que revisen su nombre antes del congreso, cuando todavía es fácil corregirlo. Lo ideal es que el nombre del gafete y el del certificado salgan del mismo registro. Lo contamos en la guía de check-in con QR y gafetes.
Qué hace verificable a un certificado
Un PDF se puede editar con herramientas al alcance de cualquiera. Un certificado verificable es el que un tercero, por ejemplo el departamento de recursos humanos de un hospital, puede comprobar sin llamar a la sociedad. Para eso cada certificado lleva un código único, y existe una página pública donde, al ingresar el código, se confirma que el documento existe y a quién se emitió.
- La página de verificación debe mostrar lo mínimo: titular, evento, organización y fecha de emisión.
- No debe exponer el correo, el teléfono ni el documento de identidad del titular.
- El código no debe poder adivinarse. Con un número correlativo, cualquiera podría recorrer los certificados de otras personas.
- Si hay que corregir un nombre, el certificado corregido debe conservar su código, para que los enlaces ya compartidos sigan funcionando.
El criterio de asistencia, escrito antes
Muchas discusiones sobre certificados se resuelven con una frase publicada a tiempo: qué asistencia hace falta para recibirlo. Por ejemplo, haber registrado la entrada en al menos dos de los tres días, o haber asistido completo a un taller.
Para aplicarlo sin discusiones hace falta un registro confiable, como el escaneo del código QR en la entrada de cada día o de cada salón, según lo que exija el criterio. Con ese registro, la lista de quienes cumplen sale de los datos, y los certificados se pueden emitir en lote para todos a la vez.
Emisión, correcciones y archivo
- Cierre el registro de asistencia y revise los casos límite antes de emitir.
- Emita en lote y entregue el certificado por correo y en el espacio personal del asistente.
- Defina un plazo y una vía para pedir correcciones, y reemita sin cambiar el código.
- Conserve los registros de asistencia el tiempo que pida la entidad acreditadora.
Emitir pocos días después del cierre, con el criterio ya publicado, deja poco espacio para reclamos. Si la emisión se retrasa semanas, los asistentes empiezan a escribir uno por uno, y cada respuesta consume tiempo del comité.
Si todavía está armando el calendario del congreso, el cronograma de seis meses indica cuándo conviene consultar a la entidad acreditadora y cuándo preparar la plantilla del certificado.
Antes de emitir
- Requisitos de la entidad acreditadora confirmados por escrito.
- Créditos anunciados solo después de su aprobación.
- Criterio de asistencia publicado antes del evento.
- Nombres revisados por los propios inscritos.
- Código único y página de verificación que muestra solo los datos necesarios.
- Vía de corrección que conserva el código.
- Registros de asistencia archivados durante el plazo exigido.
Siguiente paso
Certificados que se verifican en línea
Cuorium emite los certificados de asistencia en PDF y en lote sobre la plantilla de su sociedad, cada uno con un código que cualquiera puede comprobar sin crear una cuenta.
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